Cada invierno, aprovechando que el viñedo está en descanso, se realiza la poda, con el objetivo de que en primavera broten los primeros racimos. Es en otoño cuando los racimos llegan a su punto optimo de maduración y se realiza la vendimia. Los bodegeros tratan de lograr un equilibrio entre los azúcares y la acidez de los racimos, los cules han madurado durante todo el verano.
En vendimia las uvas llegan directamente del viñedo a la bodega y es aquí donde comienza el proceso de elaboración, el cual se divide en los siguientes procesos:
Tras un cuidadoso proceso de estrujado en el que se intenta que el mosto esté el menor tiempo posible en contacto con los hollejos, los bodegeros realizan el prensado; proceso mediante el cual se persigue la separación del mosto de la pasta. Debido a las altas presiones alcanzadas, el mosto sale por los orificios o drenajes situados en la pared de la prensa.
También conocido como "limpieza del mosto", es el proceso en el que los bodegueros tratan de eliminar parte de las proteínas, restos de pulpas, pepitas...del mosto, los cuales pueden llegar a generar un aroma y paladar menos fino al txakoli durante el proceso de fermentación.
El mosto fermenta en barricas durante un periodo de 12 a 15 días. Para un correcto desarrollo de la fermentación, es necesario realizar un control exhaustivo de la densidad y temperatura.
Despues de 10 días desde el final de la fermentación, se realiza el proceso conocido como trasiego, cuyo objetivo se centra en eliminar el nivel de sulfuroso libre.
Antes de embotellar el nuevo txakoli, se almacena para que el elaborador esté seguro de la estabilidad deel caldo que va a comercializar.
El caldo se embotella y etiqueta en la botella típica para comercializarlo.